
lEn una acción coordinada entre las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y el Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica, se ejecutó un macrooperativo en las zonas altas de la provincia de Imbabura, fronteriza con la provincia de Pichincha. La intervención civil y militar tuvo como objetivo principal desmantelar una red de minería ilegal que operaba en áreas de amortiguamiento boscoso y fuentes hídricas vitales para las comunidades agrícolas de la región. Durante el despliegue, las autoridades decomisaron maquinaria pesada, plantas de energía eléctrica, motobombas y precursores químicos como el mercurio, cuyo uso indiscriminado ha generado ya daños perceptibles en los caudales de los ríos locales.
Las investigaciones previas determinaron que estas organizaciones delictivas operaban bajo la fachada de supuestos trabajos de prospección artesanal, atrayendo a mano de obra de diferentes provincias del país e incluso a ciudadanos extranjeros en situación de vulnerabilidad. El Ministerio Público ha iniciado los trámites de formulación de cargos contra seis personas detenidas en flagrancia, quienes enfrentarán juicios por delitos contra los recursos naturales. Paralelamente, los líderes comunitarios de las zonas afectadas han solicitado una presencia permanente de las fuerzas del orden, argumentando que el retiro de la minería ilegal suele ir acompañado de represalias o del retorno silencioso de los campamentos una vez que concluyen las inspecciones oficiales