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Multitud marchando por el centro histórico de Cuenca.

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lMiles de personas volvieron hoy a las calles de Cuenca para conmemorar el segundo aniversario de la marcha conocida como el «Quinto Río», una movilización que desde hace dos años se ha convertido en el símbolo más visible de la resistencia ciudadana contra el proyecto minero Loma Larga, ubicado en el páramo de Quimsacocha.

La convocatoria reunió a la Federación de Organizaciones Indígenas y Campesinas de Azuay (FOA), la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador (FEUE), el Cabildo por el Agua, las juntas de agua de Tarqui y Victoria del Portete, y el colectivo Yasunidos Cuenca. La ruta comenzó a las 8:00 de la mañana con la concentración en Tarqui, conocida como la «Aldea de la Resistencia», continuó hacia la Plaza San Roque entre las 9 y las 10 de la mañana, avanzó por la Calle Larga y El Vado, y culminó en la histórica Plaza San Francisco.

La defensa de Quimsacocha no es un tema nuevo para Cuenca: la resistencia a la minería en esta zona se remonta a 1994, y a lo largo de las últimas dos décadas la ciudadanía ha respaldado su postura en varias consultas populares. En 2011, 2019 y 2021, distintos mecanismos de consulta rechazaron la actividad minera en la zona con porcentajes que oscilaron entre el 80% y el 93%, una contundencia poco común en procesos de participación ciudadana en Ecuador.

La marcha del año pasado, realizada también el 16 de septiembre de 2025, fue particularmente masiva —las estimaciones varían entre 50.000 y 120.000 participantes según la fuente— y tuvo un efecto concreto: llevó al presidente Daniel Noboa a ordenar estudios técnicos sobre la contaminación potencial del proyecto minero en la zona.

Este año, sin embargo, los organizadores fueron más allá de la simple conmemoración. Como explicó Carmen Pérez, residente de Tarqui, en declaraciones previas a la marcha: «No es solo un recordatorio… ahora exigimos el cierre definitivo del proyecto minero.» La demanda de este 2026 ya no es una pausa o una revisión técnica, sino la cancelación permanente de la concesión minera de la empresa canadiense Dundee Precious Metals, responsable del proyecto Loma Larga.

La marcha del «Quinto Río» se ha consolidado como uno de los movimientos socioambientales más persistentes y organizados de Ecuador en los últimos años, y su capacidad de convocatoria año tras año demuestra que la defensa del agua sigue siendo, para buena parte de la población cuencana y azuaya, una causa que trasciende gobiernos y coyunturas políticas particulares.

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