
Nadie lo vio venir. En medio de su gira mundial más exitosa, la figura más influyente del pop actual anunció un retiro indefinido mediante un críptico mensaje en sus redes. No hay demandas de por medio, ni problemas de salud visibles; solo un silencio sepulcral que ha desplomado las acciones de su disquera. Se rumorea que este «apagón mediático» es parte de un experimento social o el lanzamiento de un álbum conceptual sin precedentes. Mientras los fans lloran a las afueras de los estadios cancelados, la industria musical se pregunta si este es el fin de una era o el inicio de una religión.