
El lanzamiento del casete por Philips en 1963 transformó la manera de consumir música. Por primera vez, los oyentes podían grabar sus propias compilaciones y llevarlas consigo. El casete democratizó la producción musical casera y abrió paso a fenómenos como el “mixtape”, que se convirtió en un lenguaje cultural de amistad y amor. Su impacto fue tan grande que dominó el mercado hasta la llegada del CD en los 80.