
En seis décadas la música de cine pasó de grandes orquestas a texturas electrónicas y fusión de géneros; la guitarra eléctrica, la percusión moderna y los sintetizadores reconfiguraron el lenguaje sonoro, permitiendo nuevas narrativas y audiencias. Este cambio técnico y estético influyó en la producción, distribución y consumo de bandas sonoras. Infobae +1