
En 1971, Intel lanzó el microprocesador 4004, considerado el primer cerebro electrónico integrado en un solo chip. Con apenas 2.300 transistores, abrió la puerta a la miniaturización de la informática y marcó el inicio de la era digital. Hasta entonces, las computadoras ocupaban habitaciones enteras; el 4004 permitió que la potencia de cálculo se redujera a un circuito del tamaño de una uña. Este avance fue la semilla de las computadoras personales, los videojuegos domésticos y, décadas más tarde, los teléfonos inteligentes. La noticia impactó tanto a ingenieros como a visionarios, que empezaron a imaginar un futuro donde la tecnología sería parte de la vida cotidiana.