
Investigadores de la Universidad de Liverpool descubrieron una función inesperada de la E-cadherina, conocida por mantener unidas las células: también interviene para que células epiteliales engullan células muertas cercanas sin perder la integridad de la barrera del tejido. El trabajo utilizó embriones vivos de pez cebra y ratón. La investigación fue divulgada el 4 de octubre y sigue siendo una de las novedades científicas recientes más interesantes para audiencia general.