
GUAYAQUIL – Los comités meteorológicos de la región han encendido las alarmas tras confirmar que el fenómeno de El Niño continúa su avance constante a lo largo del océano Pacífico. Los últimos modelos de monitoreo satelital indican una anomalía térmica que podría intensificarse drásticamente hacia finales de este año, elevando el riesgo de inundaciones severas y sequías prolongadas en distintas zonas de América Latina.
En Ecuador, las provincias de la Costa y el Austro ya preparan planes de contingencia ante la inminencia de lluvias que superen los promedios históricos. Los expertos advierten que el impacto no solo se limitará al sector agrícola —afectando cultivos clave como el banano, el arroz y el cacao— sino que también pondrá a prueba la infraestructura vial y los sistemas de alcantarillado urbano. El Gobierno Central busca coordinar fondos de emergencia con los municipios locales para mitigar los posibles daños económicos y humanos.