
El Santiago Bernabéu vivió una noche de emociones extremas en la ida de los cuartos de final. El Bayern de Múnich, aprovechando dos errores defensivos del equipo de Arbeloa, se puso 0-2 arriba con una efectividad letal. Sin embargo, Kylian Mbappé volvió a demostrar por qué es el mejor del mundo, marcando un gol de antología que recortó distancias. A pesar del asedio final de los blancos, los alemanes se llevan una ventaja mínima a casa, dejando la eliminatoria abierta para una vuelta que promete ser histórica.