
En un evento sin precedentes para la política latinoamericana, el expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, enfrentan este jueves su segunda audiencia en el Distrito Sur de Nueva York. Capturados en enero de este año, se les imputan cargos graves de narcotráfico y corrupción. Este proceso ha generado un terremoto diplomático; mientras EE. UU. relaja algunas sanciones para permitir la reapertura de su embajada en Caracas, el gobierno interino de Venezuela intenta estabilizar el país bajo una vigilancia internacional extrema