
Un informe reciente revela que las energías renovables han superado al carbón como la principal fuente de energía en Europa durante el último año. Este cambio se debe a un aumento significativo en la inversión en energía solar y eólica, impulsado por políticas gubernamentales y la creciente conciencia sobre el cambio climático. Los expertos celebran este hito como un paso crucial hacia un futuro más sostenible.