
El dólar estadounidense permanece cerca de mínimos de varios meses mientras los mercados reconsideran la probabilidad de nuevas subidas de tasas.
Datos recientes muestran señales de debilidad en la economía estadounidense, incluyendo pérdidas inesperadas de empleo, inflación más moderada y menor fortaleza del consumo.
Eso está llevando a los inversionistas a pensar que la Reserva Federal puede mantener las tasas sin cambios durante más tiempo.
El euro cotizaba alrededor de USD 1,157, después de tocar un máximo de dos meses el lunes.
La libra esterlina rondaba USD 1,352.
Pero el mercado cambiario se encuentra dividido.
Por un lado, una economía estadounidense más débil reduce expectativas de tasas y presiona al dólar.
Por otro, la guerra en Medio Oriente genera demanda por activos considerados seguros.
Eso puede proporcionar apoyo temporal a la moneda estadounidense.
El petróleo cercano a USD 91 vuelve a ser el elemento que puede cambiar el escenario.
Una subida prolongada de energía podría elevar nuevamente la inflación y obligar a la Reserva Federal a mantener una política más restrictiva.
Para Ecuador, que utiliza el dólar como moneda oficial, estos movimientos tienen efectos directos.
Un dólar débil puede favorecer determinadas exportaciones ecuatorianas al hacerlas relativamente más competitivas frente a productos de países con monedas distintas.
Pero también puede encarecer importaciones desde determinadas regiones.
Por qué importa: Ecuador no controla su propia política monetaria, por lo que cada gran movimiento del dólar y de las tasas estadounidenses termina teniendo efectos internos.