
lLa fiesta de la Copa Mundial de la FIFA sigue su curso en las sedes compartidas de Estados Unidos, México y Canadá, consolidando un inicio de torneo caracterizado por una paridad competitiva que ha sorprendido a los estrategas más experimentados. Tras los tropiezos iniciales de gigantes históricos como España, Brasil o Uruguay, que no lograron superar los planteamientos defensivos de selecciones como Cabo Verde o Marruecos, la presión se traslada ahora a las dos escuadras que disputaron la última gran final global y que debutan en esta vibrante jornada veraniega.
La selección de Francia, comandada por su máxima estrella Kylian Mbappé, salta al terreno de juego en Nueva York con la etiqueta de súper favorita, buscando imponer su despliegue físico y velocidad frente a la siempre peligrosa escuadra de Senegal. Por su parte, la vigente campeona del mundo, Argentina, capitaneada por Lionel Messi, inicia la defensa de su título en Kansas City enfrentando a una rocosa selección de Argelia. La jornada mundialista se completa con duelos de alta intensidad estratégica como los choques entre Irak y Noruega en Boston, y Austria contra Jordania en la Bahía de San Francisco, definiendo los primeros lideratos de los grupos I y J en un formato extendido que no da margen al error.