
En una operación conjunta de inteligencia, las fuerzas armadas de Ecuador y el gobierno de Estados Unidos han anunciado una recompensa de 5 millones de dólares por información que permita localizar a los cabecillas de grupos criminales que operan en Durán y Guayaquil. Este anuncio se produce en un contexto de reformas legales enviadas por el presidente Daniel Noboa, quien recientemente ratificó la Ley de Solidaridad Nacional y la Ley de Inteligencia sin cambios tras su paso por la Asamblea Nacional. El objetivo principal es desmantelar las redes logísticas que vinculan a las bandas locales con carteles internacionales, intensificando la presión sobre los centros de mando de las organizaciones delictivas en la costa ecuatoriana.