
Fuentes cercanas a la administración estadounidense han revelado que el presidente Donald Trump es «poco probable» que firme la última propuesta de mediación destinada a poner fin a las hostilidades con Irán. El plan propuesto sugería la reapertura del Estrecho de Ormuz para el tráfico petrolero a cambio de posponer las negociaciones sobre el programa nuclear iraní para una fase posterior. El rechazo de Washington complicaría los esfuerzos internacionales por estabilizar los precios del crudo y del gas, que han mostrado una alta volatilidad tras las recientes escaramuzas en el Golfo Pérsico. La Casa Blanca insiste en que cualquier acuerdo debe incluir el cese inmediato de toda actividad de enriquecimiento de uranio.