
El esperado estreno de «The Devil Wears Prada 2» ha marcado la agenda cinematográfica de finales de abril. David Frankel regresa a la silla de director para reunir al trío dinámico: Meryl Streep, Anne Hathaway y Emily Blunt. La trama nos sitúa 20 años después de la original, con una Miranda Priestly enfrentándose al declive de las revistas impresas y al ascenso imparable del marketing digital y los influencers.
La noticia del mes ha sido el impacto cultural del guion de Aline Brosh McKenna, que retrata una industria de la moda mucho más cínica y acelerada. El desarrollo de la película explora la relación mentor-alumna desde una perspectiva contemporánea, donde Andrea Sachs es ahora una editora de éxito que debe decidir si ayuda a su antigua jefa a salvar su legado. Las primeras funciones en ciudades como Nueva York y París han reportado asistencias récord, demostrando que la nostalgia, cuando se ejecuta con inteligencia y elegancia, sigue siendo una mina de oro para la industria.