
En una operación de precisión quirúrgica, una banda delictiva desvalijó un vehículo blindado en el norte de Quito, llevándose un botín millonario en menos de tres minutos. Los delincuentes, disfrazados de agentes de tránsito, neutralizaron la seguridad sin disparar un solo tiro, lo que sugiere una filtración interna de información. La Policía Nacional ha desplegado un operativo cerco en toda la provincia de Pichincha, mientras las redes sociales estallan con los videos del escape. Es un desafío directo al sistema de seguridad nacional que deja más preguntas que certezas sobre quiénes están detrás.