
Menos destinos, más experiencias profundas.
El turismo de masas está dando paso al Slow Travel. Países como Portugal y Grecia reportan un aumento en viajeros que prefieren quedarse dos semanas en un solo pueblo en lugar de visitar cinco ciudades en tres días. Esta tendencia busca reducir la huella de carbono y apoyar las economías locales, transformando el viaje en una experiencia de calma y respeto.