
Un fenómeno inesperado sacude la industria: el formato físico vive su mejor momento en décadas. Según reportes recientes, los lanzamientos de artistas como Taylor Swift y Dua Lipa en ediciones limitadas han impulsado un crecimiento del 20% en ventas de vinilos. Los melómanos priorizan la experiencia táctil y el arte gráfico, convirtiendo a los discos en objetos de culto que desafían la inmediatez de lo digital.