
El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel ejecutaron una operación militar conjunta contra Irán. Los bombardeos alcanzaron Teherán y otras ciudades estratégicas, resultando en la muerte del ayatolá Alí Jameneí, líder supremo del país. Donald Trump y Benjamin Netanyahu confirmaron la acción, calificándola como “un golpe decisivo contra el terrorismo”. La tensión en Medio Oriente se disparó, con Irán prometiendo represalias inmediatas. La comunidad internacional, incluida la Unión Europea, pidió moderación, mientras Rusia y China condenaron el ataque. El conflicto amenaza con desestabilizar la región y afectar la seguridad global. TV Azteca +1