
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció un nuevo toque de queda en cuatro provincias del país, vigente entre el 15 y el 30 de marzo de 2026. La medida se enmarca en la segunda fase de la estrategia de seguridad nacional contra el crimen organizado, que ha incrementado su presencia en varias regiones. Noboa explicó que la decisión responde a informes de inteligencia que advierten sobre la operación de grupos delictivos en zonas priorizadas. El toque de queda busca reducir la movilidad nocturna y facilitar las operaciones de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional. Además, el Gobierno renovó el estado de excepción en nueve provincias y tres cantones, reforzando la presencia militar en áreas críticas. La ciudadanía ha reaccionado con opiniones divididas: algunos consideran que la medida es necesaria para recuperar la seguridad, mientras que otros temen un impacto negativo en la economía local y las actividades comerciales. El Comercio +1