
La ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, que incluyó bombardeos a infraestructura estratégica y la muerte del líder supremo Alí Jamenei, ha desatado una crisis internacional de gran magnitud. El conflicto, iniciado a finales de febrero de 2026, amenaza con alterar los equilibrios geopolíticos en Medio Oriente y repercutir directamente en la economía mundial.
El precio del petróleo Brent ya registra un alza del 10 %, situándose cerca de los 80 dólares por barril, lo que impacta en los costos de transporte, producción y bienes básicos. Expertos advierten que la incertidumbre podría consolidar un escenario de inflación global y desaceleración del crecimiento económico. La ONU y varios gobiernos han llamado a la moderación, pero la escalada bélica plantea riesgos de largo alcance para la seguridad energética y la estabilidad financiera internacional.